IMG_4049El pasado viernes pasamos una gran tarde de degustación en la que aprendimos a disfrutar de la cerveza artesana y muchas otras cosas interesantes sobre este mundo, siempre utilizando el idioma inglés.

Repasamos su historia, ya que aunque parezca mentira, hay evidencias de la existencia de la cerveza hace 7.000 años en lo que hoy en día conocemos como Irán, y de su consumo en Mesopotamia hace 6.000 años. También la conocían los egipcios y los griegos. Estos últimos fueron los que se la dieron a conocer a los romanos.

Se considera cerveza artesana aquella que está hecha con ingredientes 100% naturales; que sólo lleva lúpulo, malta, levadura de cerveza y agua; que no está filtrada o pasteurizada; que no contiene ni conservantes ni aditivos; y que refermenta en la propia botella para obtener una carbonatación natural.

Para catar una cerveza hay tres pasos que hay que seguir en este orden particular:

– Mirarla.

– Olerla.

– Probarla.

Y después de un silencio relativamente corto, comentarla.

Y eso fue lo que hicimos con las tres cervezas que catamos: la LOURA (cerveza rubia), la TOSTA (cerveza tostada) y la MOURA (cerveza negra). Todas ellas con matices muy interesantes. En las tres observamos su color, que iba de pálido a negro; degustamos su sabor dulce, amargo, cítrico, avinado…; y comentamos su cuerpo.

Nuestro maestro de ceremonias, Alberto de Aloumiña, nos dio muchos consejos para sacar el mayor partido de este bebida tan especial y queremos compartirlos con vosotros.

1º Guardarla siempre de pie en la nevera.

2º Los tipos de cerveza más conocidos son Ale (Alta fermentación) y Lager (Baja fermentación).

3º La temperatura recomendada para su degustación es entre 5º y 8º; si se sirve demasiado fría no se aprecian tanto sus matices.

Así que a ponerlos en práctica!!! Eso sí, CONSUMO MODERADO!!!

Próximamente os sorprenderemos con nuevas actividades sobre la cerveza.